Jornada de Convivencia de la Cofradía de Investigadores de Toledo
La Cofradía de Investigadores ha celebrado hoy una jornada de convivencia entre sus miembros que ha servido, además, como primer acto institucional de la nueva Junta Directiva, encabezada por su prioste, Elena Lucerón. Una jornada pensada para compartir, reforzar los vínculos entre los cofrades y poner en marcha un nuevo curso que tendrá su apertura institucional el próximo 22 de noviembre en el Ayuntamiento de Toledo.
La jornada comenzaba a primera hora de la mañana en el Ayuntamiento de Toledo, donde el alcalde, Carlos Velázquez, recibía a la nueva Junta Directiva y a los miembros de la Cofradía en la Sala Capitular del Consistorio. Desde la Cofradía se ha querido agradecer expresamente al Ayuntamiento y, de manera especial, al alcalde, su acogida y sus palabras de ánimo para esta nueva etapa. Velázquez, que es patrono civil de la Cofradía, se refería en tono coloquial a la institución como la «cofradía municipal» y destacó el interés que tiene para la ciudad la labor desarrollada por sus miembros.
Durante el encuentro, el alcalde explicó también el origen y la historia del edificio que alberga el Ayuntamiento, así como los distintos elementos de la Sala Capitular, deteniéndose especialmente en las alegorías que decoran su techo y en el significado que todo este conjunto tiene dentro de la historia de Toledo. Una explicación que permitió a los cofrades acercarse, desde una perspectiva diferente, a uno de los espacios más representativos de la Ciudad Imperial.
Otro de los momentos centrales de la jornada fue la celebración de la Eucaristía en la Capilla de San Pedro de la Catedral de Toledo, como acción de gracias y ofrecimiento ante el comienzo de un nuevo curso. La celebración estuvo presidida por el consiliario de la Cofradía, Francisco María Fernández Jiménez, y concelebrada por los sacerdotes pertenecientes a la institución, Miguel Ángel Dionisio y José María Díaz Alejo. En torno al altar, los cofrades quisieron presentar su pertenencia a la Cofradía como un signo de hermandad, servicio y convivencia. La celebración coincidió, además, con la memoria de san Alonso de Orozco y permitió reflexionar sobre la Parábola del Sembrador, una coincidencia especialmente significativa al comenzar una nueva etapa.
La jornada tuvo también un marcado carácter cultural con la visita a Primada, la exposición organizada con motivo del VIII Centenario de la Catedral de Toledo. Una muestra que, a través de sus piezas y de las explicaciones recibidas durante la visita, permitió a los cofrades disfrutar nuevamente del patrimonio y de la historia de Toledo. Entre los momentos más entrañables estuvo, además, el encuentro con el arzobispo emérito de Toledo, don Braulio Rodríguez Plaza, que se sumó al recuerdo de una jornada especialmente completa.
El día concluyó compartiendo un aperitivo entre todos los cofrades, en un ambiente de fraternidad que resume el espíritu de este primer encuentro del curso. La Cofradía de Investigadores ha querido agradecer a todos los participantes «su tiempo y su gentileza» y su disposición para acompañar a la nueva Junta Directiva en el comienzo de esta nueva andadura. En los próximos días se darán a conocer los detalles de la apertura institucional del nuevo curso, que tendrá lugar el 22 de noviembre en el Ayuntamiento de Toledo.
